Volvieron las colas en Encarnación

En horas de la tarde la fila de vehículos de ciudadanos argentinos que retornaban a su país llegaba hasta la avenida Irrazábal, a más de dos kilómetros de la cabecera del puente.

En medio de una polémica desatada por trabajadores informales en la frontera por supuestos malos tratos por parte de la Gendarmería argentina, desde el viernes pasado se están repitiendo las escenas de largas filas de vehículos esperando para cruzar el puente internacional hacia Posadas.

Este paisaje había desaparecido hace un par de meses, en coincidencia con la caída del poder adquisitivo de los argentinos que dejaron de llegar de forma masiva a Encarnación.

No obstante, y pese a la crisis económica, se reanudó un importante flujo de visitantes que a Encarnación, quienes al volver se topan con la situación de tener que esperar entre dos y tres horas para cruzar un puente de tres kilómetros de extensión, trayecto que regularmente no debería llevar más de 15 minutos.

Uno de los argumentos para la demora es la escasa cantidad de casillas de control migratorio en el lado argentino – en rigor son cuatro carriles para vehículos.

La semana pasada, el Ministerio de Interior del vecino país, a través de la Dirección Nacional de Migraciones, habilitó 14 nuevas casillas para el control migratorio, pero éstas están afectadas a los controles de salida de Argentina.

Lea más: Control biométrico para cruce entre Encarnación y Posadas

Para principios de julio fue anunciado el inicio de los trabajos de adecuación de las casillas para el sector de entrada a Paraguay, y se espera que en breve sean habilitadas más unidades de control – serían 12 en total – con lo que se espera agilizar el cruce.

Mientras tanto, la nada dulce espera continúa para quienes necesitan cruzar la frontera, entre ellas personas que regularmente acuden al país vecino por razones médicas o familiares.

¿QUÉ OPINÁS?